miércoles, 16 de mayo de 2007

Fórmula Quinta y Fórmula Sexta




Los catalanes de Mediapro han adquirido los derechos televisivos de la Fórmula 1 (2009-2013): doscientos millones de euros para Bernie Ecclestone y los suyos. Es posible que para entonces no ocurra lo del pasado domingo. Fui a tomar un aperitivo con Juan y Leopoldo a Cafébar, mítico local de tapas en la céntrica calle Alfonso X el Sabio (Murcia), en el tontódromo.

Habíamos pedido un par de marineras –ensalada rusa sobre una rosquilla; a los que no son de aquí siempre se les cae al suelo– y unas cuantas cañas. La gente apiñada junto a la barra y en todos los grupos comentarios de mil expertos en Fórmula 1. “La salida es fundamental”. “El Massa ese cae en la primera curva”. “¿Hamilton? Tenían que haber puesto al español como pareja de Alonso, pijo”.

Se apaga el semáforo, los pilotos aceleran y pelean por ganar una posición. En la primera curva un grito conjunto acompaña el intento de Fernando Alonso de doblar a Hamilton por fuera. Fue una versión del olé de los toros –o de los rondos en los partidos de fútbol– que vaticinaba el esperado adelantamiento. Al final, frustración. “¡Si lo ha echado, eh!”. “A ver si ponen la repetición”. “Es que a Massa le pagan para ganar, no para hacer amigos”. “Ya, pero eso es ilegal”. Polémica servida para todo el aperitivo. Antes de la carrera, nadie se hablaba. Después, la gente saltaba de un grupo a otro para intervenir en la discusión. Son momentos divertidos para cualquier observador. La gente roba la palabra, impone su criterio, da la razón, pregunta, se acude a la historia reciente. Momento delicado: uno de los interlocutores desconocidos quiere mantener la polémica pero el otro no sabe cómo quitárselo de encima y la chica al lado recoge las migajas de la rosquilla.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Te has olvidado de la anchoa... Las marineras llevan una anchoa. Vamos que tener que decírtelo desde CCM donde sólo puedes tomar el aperitivo en la calle un par de días al año. QM

sintomático dijo...

Ah, es cierto. Anchoa que viene a incrementar las posibilidades de fracaso del no murciano, claro.

Ander Izagirre dijo...

Café descafeinado, cerveza sin alcohol, marinera sin anchoa. Ensalada sin tomatico. ¡Sintomático!

sintomático dijo...

Ander Calambur.

Rfa. dijo...

He leído lo de la marinera y he sentido una nostalgia gastronómica inmediata. Creo que soy de ésos a los que siempre se le caen las anchoas de la marinera. Pero no creo que la explicación se deba a que no soy murciano (que sí lo soy), sino a que las rosquillas son demasiado frágiles como para soportar las embestidas de mi mandíbula. Ahora bien... ¿qué son las rosquillas? En esta receta, querido Sintomático, las rosquillas juegan un papel tan importante como la ensaladilla o la anchoa. ¿Sabias que en muchos otros sitios no las hay?