lunes, 20 de noviembre de 2006

Puro narrador


Mi última visita al FNAC salió cara. Todo empezó como una tarde de viernes libre cualquiera y acabó siendo una sangría en la cuenta corriente. Aun así, uno de los libros que me traje a casa me ha devuelto las ganas de abandonar la postmodernidad narrativa por un tiempo. La novelita Ardiente Secreto de Stefan Zweig me ha durado dos noches (ojo: caigo rápido) y me confirmó los indicios de Veinticuatro horas en la vida de una mujer. Las dos están publicadas en El Acantilado. Son recomendables, breves y sabrosas.

5 comentarios:

Jesús dijo...

Tomo nota, para cuando termine al magistras libro negro de Pamuk.

Un saludo.

mr. shy dijo...

Interesantes los poemas y ensayos de un joven Auster en "Pista de despegue", sus primeros pasos publicados (recomiendo, incluso, la lectura previa de su pequeña autobiografía "A salto de mata. Crónica de un fracaso precoz". Al menos, sirva a los pequeñuelos como yo).

eresfea dijo...

Sintomático, ¿has leído al Zweig del Mesías de Hendel en Momentos estelares de la humanidad? A ti te encantará.

sintomático dijo...

Mr. Shy, Eresfea... tomo nota de las dos pistas. Jesús, a por ello.

Anónimo dijo...

Ya he terminado con Pasavento. Cuando vaya a Murcia, te lo devuelvo. He de reconocer que me ha desconcertado un poco. Vamos que se pasa dos pueblos con su desaparición. Ya me dejarás el de Zweig. QM