miércoles, 3 de marzo de 2010

The Metropolitan Museum of Murcia


Hago mío este texto de Miguel Ángel, amigo de otro amigo mío, Leopoldo, titulado Murcia Times:
Cada vez que viajo y tengo que explicar dónde está Murcia siempre me encuentro con el mismo problema. Aquí en Massachusetts, donde tienen dificultades para ubicar África y Europa, no os quiero ni contar lo difícil que es tener que explicar de dónde viene uno, así que acabo diciendo que Murcia es un lugar pequeñito en el sureste de España, a medio camino entre Sevilla y Barcelona. Y cuando me preguntan “¿y qué hay allí?”, para abreviar siempre respondo lo mismo: buen clima y buena gente.

Este domingo, mientras trabajaba en la biblioteca del Clark Art Institute, un colega americano se me acercó y me dijo, en perfecto acento de Philadelphia, que lo había engañado. Cuando lo miré extrañado, me enseñó el New York Times y me señaló un artículo en el que Murcia aparecía como la arcadia del arte y la cultura. Me preguntó si todo aquello era cierto o era tan sólo una exageración para atraer a turistas incautos. Después de leer emocionado el largo texto, y comprobar el despliegue de información, le dije que no sólo era cierto, sino que se habían quedado muy cortos. Culturalmente Murcia es eso y mucho más. Es también el Cendeac, el Lab, el Centro Párraga, la Filmoteca, otras galerías, otros museos...** Me quedé en silencio unos segundos pensando y le espeté: "la verdad es que Murcia es realmente un hervidero cultural". Fue entonces cuando mi colega me dijo que había sido muy mal embajador de mi tierra, y que si él viniera de un sitio así no dudaría en presentarlo con la cabeza bien alta. Y la ciertamente tenía razón. Lo que son las cosas, a veces hay que irse muy lejos para darse cuenta de lo que tiene uno.

Para redimirme, lo que he hecho de momento ha sido robar el periódico de la biblioteca y clavarlo con chinchetas en la habitación de mi casita de madera. Murcia ya tiene nombre y lugar en el mapa. Si me pierdo, la gente ya sabe dónde está mi hogar.

¿Qué queréis que os diga? Tiene mucha razón. Aquí, desde Manhattan, uno también echa de menos su tierra, y a veces uno se achica para explicar dónde está o cómo es. Aparte de lo conocido (buena gente, buen clima y buena gastronomía) tenemos cultura de primer orden, de hecho, nos postulamos como capital europea de la cultura. ¡Ay, los murcianos! Que damos poca guerra, estamos ahí abajo, calladicos, y nos merecemos mucho más respeto y atención.

* La foto del artículo ("El arte echa raíces en el fértil sol de Murcia") en el New York Times es de Miguel Ángel.
** Yo añadiría también el festival SOS4.8, y si nos ponemos en plan región La Mar de Músicas, el Cante de Minas, etc.

6 comentarios:

Esther dijo...

Estuve trabajando durante un tiempo en lo que era Onda Regional de Murcia llevando la agenda cultural y puedo corroborar que ya entonces había mucho de lo que hablar... ¡A por la capital europea!!

(Me encantó el artículo de Miguel Angel)

Nahum dijo...

Jaja, lo de robar el periódico de la Biblioteca es muy hispano, jeje.

Yo siempre digo lo mismo: a veces nos sorprendemos de que los americanos no sepan ubicar nuestra ciudad cuando nosotros tampoco podríamos situar Wyoming o Denver en el mapa. Quizá ni siquiera Atlanta y Dallas u otras ciudades tan grandes como Barcelona.

En todo caso, lo mejor de ser murciano es que a uno, cuando amanece, nunca le duele la identidad. Y eso, en esta España nuestra tan obsesionada con la diferencia, es muy, muy liberador.

Sintomático dijo...

¿En Onda Regional, Esther? Entonces conocerás a Pepe Rocamora y Carmen Campos, les tengo gran aprecio.

Nahum, no duele la identidad, pero a veces duele el desprecio.

Tu coche es nuestro dijo...

Gracias por el comentario Miguel! Respecto a lo de los reportajes, que conste que me van saliendo bien, que de vez en cuando también hay que ponerse serio.
Que vaya todo bien por NY, y si ves a Seinfeld pídele un autógrafo de mi parte.
Un saludo

eclapton dijo...

En esa línea el otro día nos acordamos de ti, bueno a J.J. le habria gustado que le acompañaras al concierto de Ten years afther, en San Javier, para recordar viejos tiempos.

Esther dijo...

Pepe era mi jefe, y Carmen Campos... no estoy muy segura (no estuve mucho tiempo), recuerdo a dos jefas, una de informativos que estaba como una cabra y se ponía a llorar cada vez que había que salir al aire, y otra de programas que era una máquina de decir tacos... sin parar, era una cosa..., esta última creo que era entonces la novia del presidente de la comunidad, por si te da alguna pista, no se la veía hacer mucho más que hablar por teléfono... y decir tacos... pero en plan relajado... los becarios trabajábamos de 10 a 12 horas de media...un estrés! ideal era una chica (de la misma edad que las otras) que la tenían de secretaria y hacía un programa sobre inmigrantes que luego me pasó a mí... no se, los mejores recuerdos no eran de redacción... :)