viernes, 22 de enero de 2010

Invictus en Nueva York


“Soy el dueño de mi destino. Soy el capitán de mi alma”. Así termina Invictus, un poema de Henley que da nombre a la última película de Clint Eastwood. El jueves pasado la vi en unos cines del Upper West Side, en Broadway. En España creo que se estrena el próximo 29. La última vez que intenté expresar qué pensaba de una película de Eastwood, Gran Torino, me quedé sin palabras. Y sólo pude recomendarla. Pues casi me ocurre lo mismo.

Invictus es otra obra maestra del viejo Clint. No una biografía de Nelson Mandela, como dicen muchas notas de agencias, ni tampoco una historia sobre el apartheid. La película muestra cómo vivieron Nelson Mandela y el capitán de la selección de rugby, François Pienaar, la Copa Mundial de Rugby celebrada en Sudáfrica en 1995. Mandela pensaba que la victoria en el Mundial despertaría el amor de todos los sudafricanos por su país y reconciliaría a negros y blancos. El guión se apoya en un libro del periodista John Carlin, que elabora un reportaje periodístico sobre Nelson Mandela y cuenta, entre otros, ese episodio. Morgan Freeman, actor que lo encarna, la encontró, la leyó y se la envió a Clint Eastwood. Y este, una vez leída, dijo: “¡Dios mío, me encanta esta historia! No la conocía'”. Carlin dice que la película le conmueve cada vez que la ve.

Mandela, héroe posrevolucionario, consiguió borrar el odio de un país que había sufrido el apartheid durante un siglo. Buscó la reconciliación a través del perdón y del ejemplo. Evitó cualquier tipo de revanchismo entre negros y blancos. La película se centra en el punto de vista del capitán de la selección, interpretado por Matt Damon, del entorno del presidente (guardaespaldas, personal de la casa) y, por supuesto, del propio Nelson Mandela. Al final, este elogio de la magnanimidad de Mandela resulta tan conmovedor como útil para descubrir nuevas vías a tantos conflictos contemporáneos. Tácheseme de iluso si se quiere.

La película es fascinante (para ver en el cine). Uno se encoge dentro de cada una de las melé, siente los blocajes, las patadas y sale del cine lleno de moratones emocionales. El sonido de ultratumba de los jugadores con las mandíbulas desencajadas de tanto apretar los dientes. La fidelidad a las imágenes de la televisión es exquisita. El guión redondo. Bah. Id a verla.

Y, ¿qué queda? La envidia de estas narraciones: ¿No habrá ningún director europeo capaz de contar con la misma habilidad la épica del fútbol? Que alguien le hable a Clint Eastwood del Barça de Pep Guardiola, a ver si un día después del café encuentra en su correo un episodio, y exclama: “Dios mío, esa historia me encanta. ¿Quién es este Pep?”. Claro, aquí no habría un simbolismo histórico tan apropiado como en Invictus. Y Clint podría quejarse. Como cuando Matt Damon le pidió repetir un diálogo, y el viejo Harry el Sucio le dijo: "¿Por qué quieres hacer perder tiempo a todo el mundo?".

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Actualización (17 de mayo, 2010): Guardiola puso la película Invictus a sus jugadores durante el viaje a Milán.

12 comentarios:

nacholu dijo...

Muy buen post Miguel, hasta que te pierde tu espíritu cule...jajaja. seria un film sobre como el barsa de Pep une a los españoles con los independentistas catalanes? Un abrazo

Nahum dijo...

¡Pues qué ganas me has dado de ver la película, Mike! Justo hoy doy un cine-fórum de la película que más me gusta de Eastwood: "Mystic River" (junto con "Sin Perdón").

Morgan Freeman se confirma como la verdadera "voz de Dios" en el cine. ¿No lo veis siempre de presidente bondadoso y leal, de referencia moral indiscutible?

Y, por cierto, no des ideas con el Barca, que Laporta ya planea hacer una especie de Braveheart con el equipo de los seis títulos (http://bit.ly/8GzCOC).

Ander dijo...

El equipo que encarna ("encanna de noche") la épica de los pueblos oprimidos, ¿no? Todo cuadra: Messi -argentino- es el Che del siglo XXI.

entrelaspalmeras dijo...

Asombras, como siempre, por tu soltura y aunque no me gusta el mítico Clint, iré a ver la peli.

Marta dijo...

Iremos, claro. Después de leer esto ¿quién va a querer quedarse en el sofá? Mejor en el cine, para que nos pateen el ánimo y salgamos con los ojos amoratados de la impresión :)

La pasión por Eastwood y el ramalazo culé te pierden. Y nos confirman que el que escribe sigue siendo tú, aun desde el otro lado del mundo ¡je!

eclapton dijo...

Como me apetece verla...es dificil que Clin falle...es un valor seguro, en el guíon de Pep falla el presi...

Esther dijo...

"¿No habrá ningún director europeo capaz de contar con la misma habilidad la épica del fútbol?"

... no se si un director pero sí hay un buen cronista que puede hacerlo, y a mí, que estoy llena de prejuicios sobre el fútbol, me encantaría leerlo, así que ¡venga!

Marta dijo...

Esther, además de las historias de Miguel -de inevitable tinte culé, tan... sintomáticas ¡je!-, igual te sirve "Fiebre en las gradas" de Hornby.
No es exactamente la épica del fútbol y tampoco está escrito por un cronista pero merece la pena. Aunque... igual te aumenta los prejuicios ¡je! Haz la prueba...

Sintomático dijo...

Nacholu, ya te veo en Twitter. Estás en todo. Gracias.

Nahum, Mystic River es la que pones en tu asignatura, ¿no? Hombre, la veo más compleja y profunda que Invictus, esto está claro. Y creo que es una de las grandes de Clint, con Sin Perdón y Gran Torino. Lo de Morgan Freeman es una gran verdad, ya está encasillado. Uff, Laporta...

Ander, es cierto, con Messi se puede hacer una épica postrevolucionaria. Y Cristiano Ronaldo encarnaría al equipo imperialista opresor. Je, je.

Gracias, Entrelaspalmeras. Te gustará Invictus.

Marta, no te la pierdas.

Eric, contigo en lo del Presi.

Esther, me alegra haber contribuido a quitarte alguno de los prejuicios. Y el libro que te recomienda Marta puede ser un buen camino para elimnar el resto.

Esther dijo...

Gracias, Marta por la referencia, seguiré vuestras recomendaciones.

Jose Manuel Noguera dijo...

¿y "Evasión o Victoria" (1981)? Está peldaños por debajo pero tiene su punto de épica...

Enhorabuena por la estancia, me acabo de enterar!

Sintomático dijo...

Pense en esa pelicula cuando escribi el post, Jose Manuel. Pero aun asi, es poco. Piensa en todas las grandes historias que se llevaron al cine americano sobre competiciones deportivas: desde el boxeo, al futbol americano, pasando por el baseball y el baloncesto.