miércoles, 4 de octubre de 2006

Crash


No podía dormir y pensé posibles entradas para los próximos días. Esa misma tarde me había acercado a La Flota para devolver una maleta a mi cuñado Pepe (¡Qué pasa, tigre!). Aparqué en batería cerca de su casa, frente a un concesionario de Saab. Cuando volví había un Mitsubishi Montero gris plateado en doble fila, que me impedía la maniobra para salir. El hombre acudió enseguida, pues estaba asomado desde el mostrador del concesionario. Nos hicimos el típico gesto y le dije gracias, no te preocupes. Sin embargo, antes de subir, le pregunté por su coche, qué tal rendimiento le daba y si mercía la pena, pues mi padre me había ofrecido días antes un segundamano del mismo modelo. Agradablemente me contestó y, sin más, le conté por qué quería saberlo. Luego nos despedimos y me fui a casa. Por la noche ese encuentro me hizo pensar en las ocasiones en que cedemos el paso a un coche que se incorpora, en cuando dejamos entrar a una persona antes que nosotros, en el cigarro que le encendemos a cualquiera en un bar y en la cantidad de encuentros cotidianos con gente desconocida.
Foto y título: dos películas sintomáticas.

7 comentarios:

2toievski dijo...

La gente desconocida siempre me produce tristeza. Supongo que por que imagino -estúpidamente- que es mejor que la que conozco.

El antes conocido como víctima colateral, añorando el teléfono y el correo-e dijo...

Une dos películas sintomáticas, claramente imprescindibles en la terna coral: "Vidas contadas" y "Nueve vidas". Las dos superiores a "Crash".
Dos personajes de la primera y dos historias de la segunda a la altura de "Magnolia".

sintomático dijo...

¡No he visto Nueve vidas! ¿Está en DVD?

Aceptamos tu propuesta. Además, es uno de tus ámbitos sintomáticos preferidos.

Ander Izagirre dijo...

Jo, qué decepción. Según iba leyendo pensaba: está cantado, va a soltar el embrague de golpe, se le va a ir el coche y le va a hacer un tremendo bollo al amable desconocido. (Y si ya encima el amable desconocido es negro o andino o moro, tenemos Crash del de verdad). Pero nada. ¿Crash? Ni un miserable fris-fris.

(Mitsubishi Montero: ya sabéis que España es el único país en que ese modelo se llama así, ¿no?)

sintomático dijo...

¿Por qué se llama así?

Abuelito dime tú, tralaralala laralala!!!

El antes conocido como víctima colateral, añorando el teléfono y el correo-e dijo...

Porque en otros países tiene la denominación de...

tratachán...

PAJERO

El antes conocido como víctima colateral, añorando el teléfono y el correo-e dijo...

Ya que la transición me viene que ni pintada: Ander, me parece que has visto poco cine para mayores...
¡¡La de cosas para las que se puede usar la gomina...!!